La enfermedad de Lyme es una afección que a menudo genera confusión no solo entre los pacientes, sino también entre los médicos. Muchos esperan que los análisis de sangre confirmen o descarten claramente una infección, pero la realidad es más compleja. ¿Qué análisis de sangre para la enfermedad de Lyme existen y cómo deben interpretarse correctamente? ¿Por qué a veces los resultados no coinciden con los síntomas? A continuación, ofrecemos respuestas detalladas a estas preguntas.
Si buscas orientación práctica sobre las pruebas de la enfermedad de Lyme (qué prueba hacerte, cuándo y cómo proceder), puedes encontrarla al final de este artículo.
1. ¿Qué pruebas para la enfermedad de Lyme existen y qué detectan?
2. Cómo interpretar los análisis de sangre para la enfermedad de Lyme:
▸ Prueba ELISA
▸ Prueba Western Blot
▸ Prueba EliSpot
3. ¿Cuándo deberías hacerte una prueba de la enfermedad de Lyme?
4. ¿Dónde puedes hacerte pruebas de la enfermedad de Lyme?
5. Pruebas de coinfecciones de la enfermedad de Lyme
6. Nuestras recomendaciones para las pruebas de la enfermedad de Lyme
¿Qué pruebas para la enfermedad de Lyme existen y qué detectan?
1. Pruebas básicas de anticuerpos
Los análisis de sangre más utilizados cuando se sospecha enfermedad de Lyme son ELISA y Western Blot. Ninguna de estas pruebas detecta directamente la bacteria Borrelia en la sangre, sino la presencia de anticuerpos producidos contra estas bacterias.
ELISA
ELISA es una prueba rápida que detecta si en la sangre hay anticuerpos IgM (típicos de la fase aguda de la infección, aunque también suelen estar presentes en infecciones crónicas) o anticuerpos IgG (que suelen aparecer en fases posteriores o pasadas) contra las bacterias Borrelia. Los resultados de ELISA son fáciles de interpretar: IgM e IgG pueden ser positivos o negativos. Esta prueba no es muy fiable, ya que con frecuencia muestra falsos positivos y falsos negativos.
- CLIA: Una alternativa más moderna y sensible a la prueba ELISA estándar.
- Tickplex: Basada en el principio de ELISA, capaz de detectar formas persistentes de Borrelia, aquellas que sobreviven en el organismo durante mucho tiempo a pesar del tratamiento.
WESTERN BLOT
Western Blot es una prueba más precisa que detecta anticuerpos IgM e IgG que el sistema inmunitario ha producido contra partes específicas de la bacteria Borrelia. El sistema inmunitario no produce un único anticuerpo universal contra toda la bacteria; en cambio, produce anticuerpos específicos dirigidos a distintos componentes bacterianos reconocidos como extraños. Por ejemplo, un tipo de anticuerpo puede dirigirse a los flagelos que la bacteria utiliza para moverse, mientras que otro se dirige a su membrana externa. Por eso, la interpretación es más compleja, pero más precisa que ELISA.
- ImmunoBlot (LineBlot): Una alternativa más nueva y precisa al Western Blot, que lo ha reemplazado en muchos países.
- SeraSpot®: Una alternativa más precisa y estandarizada al Western Blot.
2. Prueba especializada LTT de células T:
ELISPOT
Una prueba moderna que mide si las células T del paciente producen y cuántas producen la citocina interferón gamma (IFN-γ) al entrar en contacto con Borrelia, lo que indica su actividad frente a la bacteria. A diferencia de los anticuerpos, que normalmente empiezan a formarse entre 4 y 6 semanas después de la infección, las células T responden antes, aproximadamente 2 semanas después de la infección (1). En las fases crónicas, los niveles de anticuerpos pueden disminuir considerablemente o incluso desaparecer por completo, mientras que la respuesta de las células T suele persistir (2).
- iSpot: Además de IFN-γ, esta prueba mide cada vez más la citocina interleucina-2 (IL-2). Mientras que IFN-γ es un marcador de infección aguda o activa, IL-2 está relacionada con la memoria inmunitaria e indica convalecencia o infección pasada. En ocasiones, los valores de IL-2 se incluyen directamente en la prueba EliSpot, que también puede figurar con el nombre de iSpot. Una prueba que analiza tanto IFN-γ como IL-2 proporciona una visión más completa de la respuesta inmunitaria celular y ayuda a distinguir entre infección en curso, latente o pasada (4).
3. Prueba inmunológica de apoyo:
CD57+
Como marcador de apoyo en la enfermedad de Lyme crónica, se utiliza el marcador inmunitario CD57+ para indicar el número de células natural killer (NK). Estas células desempeñan un papel clave en la defensa del organismo frente a las infecciones. Es importante subrayar que CD57+ no es una prueba diagnóstica de la enfermedad de Lyme. Se trata de un parámetro inmunológico que puede reflejar indirectamente el debilitamiento del sistema inmunitario debido a una infección de larga duración, como la enfermedad de Lyme crónica.
Las infecciones crónicas por enfermedad de Lyme pueden suprimir con el tiempo la función del sistema inmunitario, lo que a menudo da lugar a recuentos más bajos de células NK CD57+. Los pacientes con enfermedad de Lyme crónica suelen tener niveles de 100/μl o inferiores. Los niveles bajos de CD57+ son más frecuentes en pacientes con enfermedad de Lyme neurológica crónica (neuroborreliosis) que en aquellos cuyos síntomas son principalmente musculares o articulares. Los estudios también muestran que los pacientes que responden al tratamiento con mejoría experimentan un aumento de las células CD57+ (2). Sin embargo, este parámetro no forma parte del diagnóstico estándar y se utiliza principalmente en centros especializados en enfermedad de Lyme.

Interpretación de los análisis de sangre para la enfermedad de Lyme
Interpretar los análisis de sangre para la enfermedad de Lyme es una de las fuentes de confusión más frecuentes entre pacientes y médicos. Muchos esperan una respuesta clara, un “sí” o un “no”, pero en realidad se trata de un proceso complejo que requiere tener en cuenta varios factores, incluido el cuadro clínico y la historia médica del paciente.
Interpretación de la prueba ELISA
Un resultado positivo de ELISA indica la presencia de anticuerpos contra la bacteria Borrelia en la sangre, lo que puede reflejar una infección actual o pasada. Sin embargo, un resultado positivo siempre debe ir seguido de una prueba Western Blot más detallada para confirmar o descartar el diagnóstico. ELISA puede ser positivo incluso aunque la infección no esté presente. Esto puede ocurrir debido a anticuerpos residuales de una infección ya resuelta o a falsos positivos causados por reacciones cruzadas con otras afecciones, como la infección por el virus de Epstein-Barr (EBV) o enfermedades autoinmunes.
Si no tienes síntomas, no recuerdas una picadura de garrapata, no has tenido el sarpullido rojo eritema migrans y no sientes ninguna molestia a pesar de un resultado positivo, por lo general no se requiere tratamiento.
Aun así, conviene mantenerse alerta: si más adelante aparecen problemas de salud inexplicables, como cansancio, dolor, síntomas neurológicos, trastornos del sueño, cambios de humor o dificultades cognitivas, la enfermedad de Lyme debe considerarse como una posible causa. En algunos casos, esto puede indicar una reactivación de la infección o una infección persistente insuficientemente tratada (7).
En la enfermedad de Lyme crónica también es frecuente que los pacientes tengan anticuerpos IgM durante mucho tiempo en la sangre, aunque estos suelen asociarse con la fase aguda, mientras que los anticuerpos IgG, que aparecen en fases posteriores, pueden estar ausentes. Esto sucede porque la bacteria Borrelia puede cambiar repetidamente y adaptarse durante su ciclo de vida, por ejemplo modificando sus estructuras superficiales. De esta manera, evade al sistema inmunitario. Cada una de estas “transformaciones” y la posterior multiplicación bacteriana activan el sistema inmunitario como si se tratara de una nueva infección, reactivando la producción de IgM. Por ello, el resultado puede indicar erróneamente una fase aguda incluso en una enfermedad crónica (6). Curiosamente, cuanto más graves son los síntomas que refiere un paciente, menos probable es que tenga anticuerpos IgG positivos (3).
Un resultado negativo de ELISA indica ausencia de anticuerpos, pero esto no descarta la enfermedad de Lyme. Los anticuerpos suelen desarrollarse entre 4 y 6 semanas después de la infección, por lo que la prueba puede salir negativa si se realiza demasiado pronto. También puede ser negativa en fases tardías de la enfermedad debido a la inmunosupresión causada por la propia infección.
La investigación del Dr. Donta encontró que el 52 % de los pacientes con enfermedad de Lyme crónica tenían resultados ELISA negativos pero Western Blot positivos (5). Aun así, en la práctica, un ELISA negativo a menudo lleva a descartar automáticamente el diagnóstico de Lyme, incluso en pacientes con infección activa, lo que retrasa el tratamiento y provoca investigaciones innecesarias de otras causas.

Nota: Hoy en día, en lugar de ELISA se utiliza con frecuencia el método moderno CLIA, con resultados e interpretación visualmente idénticos.
Interpretación de la prueba Western Blot
La interpretación de Western Blot es más compleja. El resultado ofrece una lista de componentes bacterianos de Borrelia (= distintos antígenos) frente a los cuales se analizaron anticuerpos. Los antígenos en el Western Blot de Lyme se clasifican en tres grupos según el grado en que su presencia indica infección:
- Antígenos altamente específicos: Se encuentran solo en la bacteria Borrelia; los anticuerpos contra ellos no aparecen en otras infecciones. Su presencia es una fuerte evidencia de enfermedad de Lyme.
- Antígenos específicos: Una “categoría intermedia”: se encuentran en gran parte en Borrelia, pero pueden parecerse parcialmente a antígenos de otros microbios. Los anticuerpos contra ellos aumentan la probabilidad diagnóstica, especialmente cuando se detectan junto con antígenos altamente específicos o síntomas típicos.
- Antígenos inespecíficos: Están presentes en otras bacterias; los anticuerpos pueden surgir por otras enfermedades y solo sirven como evidencia complementaria de un resultado positivo.

Para la interpretación, lo ideal es fijarse no solo en el resultado final positivo/negativo, sino también en los antígenos individuales. La selección de antígenos puede variar entre laboratorios. Idealmente, los resultados incluyen los valores reales de anticuerpos para cada antígeno, no solo una evaluación positiva/negativa. Los laboratorios estándar no suelen facilitar esto; se necesita un laboratorio especializado o una solicitud específica. Los criterios de Western Blot también difieren: algunos laboratorios exigen más antígenos positivos para considerar el resultado positivo, otros menos. Un laboratorio puede informar un resultado negativo, pero teniendo en cuenta la historia clínica y los síntomas, aun así podría indicar una infección activa. En la práctica, los pacientes con síntomas graves pueden tener muy pocos o ningún anticuerpo, mientras que aquellos con síntomas leves pueden tener muchos anticuerpos. Los expertos en Lyme suelen considerar la presencia de incluso un solo grupo de anticuerpos altamente específico junto con síntomas o exposición a garrapatas como prueba de la enfermedad de Lyme (9).
A pesar de su mayor precisión, Western Blot puede pasar por alto una infección activa en algunos casos debido a una respuesta inmunitaria debilitada del paciente, bacterias ocultas en los tejidos o anticuerpos unidos en complejos inmunes que la prueba no puede detectar (9). Estos escenarios son frecuentes en la enfermedad de Lyme crónica.
También es importante señalar que un Western Blot positivo no indica automáticamente que la bacteria Borrelia siga activa: las respuestas inmunitarias y los anticuerpos pueden persistir mucho tiempo después de un tratamiento exitoso. Por eso, los resultados de Western Blot siempre deben interpretarse en el contexto del cuadro clínico global del paciente.

Interpretación de la prueba ELISPOT (LTT)
Los resultados de EliSpot se expresan como índice de estimulación (SI):
- hasta 1 SI - resultado negativo
- 2–3 SI - resultado límite (débilmente positivo)
- por encima de 3 SI - reacción claramente positiva
Normalmente se evalúan tres antígenos:
- Full Antigen – recoge la respuesta frente al perfil antigénico completo de Borrelia burgdorferi
- Peptide Mix (OSP-Mix) – contiene proteínas de superficie (OspA, OspC, DbpA) de varias especies de Borrelia para ofrecer una visión más amplia de la respuesta inmunitaria
- LFA-1 – un antígeno compartido por Borrelia y las células humanas; una respuesta positiva puede indicar un proceso autoinmune (por ejemplo, lupus o artritis reumatoide)
Es importante señalar que el nivel de SI no refleja directamente la gravedad de la enfermedad, sino únicamente la intensidad de la respuesta inmunitaria frente a un antígeno concreto. Un SI alto no significa una evolución más grave, y un resultado bajo o negativo no excluye la infección, especialmente en fases tardías, con inmunidad debilitada o cuando las bacterias están ocultas en tejidos inaccesibles para las células inmunitarias (1).
Algunos expertos también consideran EliSpot útil para controlar la eficacia del tratamiento: tras una terapia exitosa, la prueba debería volverse negativa aproximadamente entre 4 y 8 semanas después del tratamiento (2). No obstante, los resultados deben interpretarse con cautela, ya que pueden verse influidos por el estado inmunitario o por la presencia de otras infecciones con antígenos similares, lo que puede dar lugar a resultados falsamente positivos.

¿Cuándo deberías hacerte una prueba de la enfermedad de Lyme?
Las pruebas para la enfermedad de Lyme tienen más sentido cuando aparecen síntomas o existe una sospecha razonable de infección. Las situaciones típicas incluyen:
- Aparición de una erupción roja eritema migrans después de una picadura de garrapata (ausente hasta en dos tercios de los pacientes (13)),
- Síntomas parecidos a la gripe después de una picadura de garrapata,
- Problemas de salud persistentes e inexplicables con intensidad fluctuante.
El abanico de problemas que puede causar la enfermedad de Lyme crónica es extremadamente amplio. Los síntomas pueden ser físicos o psicológicos: desde cansancio, dolor articular y muscular, hormigueo en las extremidades, trastornos del sueño o digestivos, hasta problemas de memoria, estados depresivos o empeoramiento del estado tras consumir alcohol.
Para elegir la prueba adecuada de la enfermedad de Lyme según la fase de la infección e interpretarla correctamente, es importante entender cómo responde el sistema inmunitario tras la infección:
- Aproximadamente 2 semanas después de la infección – las células T se activan y producen la citocina IFN-γ; esta señal celular temprana es detectada por EliSpot,
- Aproximadamente 4–6 semanas después de la infección – aparecen los anticuerpos IgM, que son medidos por las pruebas ELISA y Western Blot,
- Más tarde – la IgM suele disminuir mientras los anticuerpos IgG persisten; sin embargo, en las formas crónicas de la infección, la IgG puede estar ausente,
- En las formas crónicas – a menudo ya no se detectan anticuerpos, pero la respuesta de las células T, que EliSpot puede revelar, permanece.
En base a ello, se recomienda priorizar las pruebas de células T (EliSpot) en las fases tempranas, utilizar Western Blot en infecciones establecidas pero aún no crónicas con inmunidad conservada, y combinar ambas pruebas en las formas crónicas para obtener una imagen completa de la respuesta inmunitaria. Ten en cuenta que los resultados de las pruebas pueden verse influidos por el estado inmunitario del paciente, e incluso durante el tratamiento pueden producirse aumentos paradójicos de anticuerpos, lo que indica recuperación inmunitaria. Por eso, los resultados siempre deben interpretarse junto con los síntomas y la historia clínica, ya que una sola prueba nunca puede confirmar ni descartar definitivamente la enfermedad de Lyme (3).

¿Dónde puedes hacerte pruebas de la enfermedad de Lyme?
Existen 3 formas principales de hacerse pruebas de la enfermedad de Lyme:
- A través del sistema sanitario estándar
- Como paciente privado en laboratorios privados
- Con un médico especializado en enfermedad de Lyme (LLMD)
1. A través del sistema sanitario estándar:
Un médico de atención primaria o un especialista (con mayor frecuencia un infectólogo, neurólogo o cardiólogo) suele comenzar con una prueba básica ELISA. La Western Blot, más precisa, solo se realiza si ELISA sale positiva. A menudo se pasa por alto que una respuesta inmunitaria debilitada en los casos crónicos puede provocar falsos negativos, incluso cuando la infección sigue presente. Como resultado, muchos pacientes con síntomas clásicos se marchan con una prueba negativa para Lyme. Las pruebas más avanzadas, como EliSpot, iSpot o CD57+, por lo general no se utilizan en el sistema estándar. La ventaja, sin embargo, es que las pruebas realizadas a través del sistema público están cubiertas por el seguro de salud.
2. Como paciente privado en laboratorios privados:
Las pruebas básicas ELISA y Western Blot están disponibles de forma privada en la mayoría de los laboratorios. Pruebas como EliSpot y CD57+ generalmente no están disponibles en laboratorios estándar.
Sin embargo, además de los laboratorios convencionales, existen laboratorios especializados en enfermedades transmitidas por garrapatas. Uno de los más conocidos en Europa es el laboratorio alemán ArminLabs, que ofrece una gama completa de pruebas modernas: desde ELISA estándar y SeraSpot® avanzado hasta Tickplex para formas persistentes de Borrelia, así como Western Blot (ImmunoBlot), EliSpot, iSpot y CD57+.
- ArminLabs.com
- ELISA: 47 €
- SeraSpot®: 108 €
- ImmunoBlot (versión moderna de Western Blot): 108 €
- Tickplex: 94 €
- EliSpot: 142 €
- iSpot: 218 €
- Células inmunitarias CD3-/CD57+/CD56+/CD45+: 99 €*
* Los precios están actualizados a septiembre de 2025 y pueden variar según el país desde el que se envíe la muestra. Los gastos de envío se cobran aparte.
Puedes pedir las pruebas internacionalmente: el laboratorio enviará un kit de análisis a tu domicilio. Tras la extracción de sangre, devuelves la muestra junto con el formulario cumplimentado y las pruebas solicitadas mediante envío exprés, y puedes recibir los resultados en solo unos días. Este método es cómodo y completo, pero el paciente asume el coste total.
Otros laboratorios europeos que ofrecen pruebas especializadas para la enfermedad de Lyme incluyen Nordic Laboratories (Dinamarca), Biovis Diagnostics (Alemania), o IMD Berlin (Alemania).
En Estados Unidos y Canadá, las pruebas especializadas para la enfermedad de Lyme están disponibles a través de laboratorios privados como IGeneX, Vibrant Wellness, Infectolab Americas, y DNA Connections.
Nota: La información anterior se basa en nuestra experiencia y en las experiencias de pacientes con enfermedad de Lyme, con el objetivo de ayudarte a orientarte entre las opciones de pruebas. No tenemos asociaciones ni acuerdos con los laboratorios mencionados.
3. Con un médico especializado en enfermedad de Lyme (LLMD):
Si prefieres hacerte las pruebas bajo la supervisión de un especialista en enfermedad de Lyme y sus coinfecciones, en algunos países existen los llamados LLMD, médicos que se centran específicamente en la enfermedad de Lyme y trabajan directamente con laboratorios que ofrecen las pruebas más adecuadas. Las pruebas a través de un LLMD no están cubiertas por el seguro de salud, y el sistema varía de un país a otro.
¿Conoces otras opciones de pruebas o tienes experiencias personales o información actualizada que pueda ser útil para otras personas? Estaremos encantados de que compartas tus conocimientos en info@onlyx.com.
Pruebas de coinfecciones de la enfermedad de Lyme
Cuando una persona se infecta con la enfermedad de Lyme, casi siempre va acompañada de otros patógenos como Bartonella, Babesia, Anaplasma y otros. Además, el sistema inmunitario debilitado de los pacientes con Lyme suele activar infecciones oportunistas, como levaduras del género Candida o virus del herpes (HSV, EBV, CMV), que un organismo sano normalmente puede mantener bajo control. Estas coinfecciones pueden empeorar notablemente el estado general de salud, por lo que a veces es necesario tratarlas junto con la enfermedad de Lyme.
Los síntomas del paciente a menudo pueden orientar sobre el tipo de coinfección presente. Los síntomas característicos de las coinfecciones más frecuentes incluyen:
- Bartonella: erupción similar a estrías, estallidos repentinos de ira (irritabilidad o agresividad), ganglios linfáticos inflamados, tos inexplicable, dolor en las espinillas, dolor en los pies.
- Babesia: dolor en el pecho y en las costillas, sudores nocturnos intensos (que empapan el pijama o la ropa de cama), temperatura corporal fluctuante, dificultad para respirar (sensación de no poder tomar suficiente aire).
- Mycoplasma: infecciones respiratorias, inflamación de los senos paranasales o congestión crónica.
- Reactivación de EBV: fatiga extrema, leve dolor de garganta, febrícula, sensación gripal.
Las pruebas de coinfecciones pueden ser muy útiles, aunque a menudo resultan más costosas. Están especialmente recomendadas para pacientes que no experimentan la mejoría esperada tras un tratamiento prolongado para la enfermedad de Lyme. En algunos casos, una coinfección puede ser la causa principal de los síntomas más que la propia enfermedad de Lyme, y tratarla puede ser crucial. En casos crónicos, recomendamos analizar las coinfecciones mediante EliSpot en laboratorios especializados como ArminLabs o a través de médicos especializados en enfermedad de Lyme. Según nuestra experiencia, las coinfecciones que suelen causar más problemas son Babesia y Bartonella.

Nuestras recomendaciones para las pruebas de la enfermedad de Lyme
Basándonos en nuestra experiencia, recomendamos el siguiente enfoque cuando se sospecha enfermedad de Lyme:
Infección aguda
Después de una picadura de garrapata, recomendamos realizar una prueba EliSpot dos semanas después de la picadura. Si la prueba EliSpot no está disponible o prefieres hacerte las pruebas a través del sistema sanitario estándar, recomendamos una prueba Western Blot (idealmente entre 4 y 6 semanas después de la picadura). Interpreta los resultados según las instrucciones proporcionadas. Si la prueba es positiva, recomendamos iniciar inmediatamente un tratamiento antibiótico de 6 semanas, seguido de tratamiento herbal durante tres meses más después de que todos los síntomas hayan desaparecido.
Infección crónica
- Dada la baja fiabilidad de la prueba ELISA, recomendamos pasar directamente a una prueba Western Blot (idealmente con un desglose de valores para cada antígeno).
- Si Western Blot es negativa, recomendamos realizar una prueba EliSpot o iSpot. En problemas de larga duración, también puede ser útil incluir el parámetro CD57+.
- Todos los resultados deben interpretarse en combinación con los síntomas y la historia del paciente. Una persona sin síntomas cuyo sistema inmunitario puede controlar la infección puede dar fuertemente positivo. Por el contrario, un paciente gravemente enfermo puede dar un resultado débilmente positivo o negativo. Siempre hay que tratar al paciente, no al resultado de la prueba. Si la enfermedad de Lyme está confirmada y el paciente tiene síntomas, el tratamiento debe comenzar lo antes posible.
- Si todas las pruebas son negativas, se excluyen otros diagnósticos, pero los síntomas y la historia clínica siguen sugiriendo enfermedad de Lyme, recomendamos considerar un tratamiento de prueba con antibióticos (bajo supervisión médica) o un protocolo herbal y observar la respuesta del organismo. El tratamiento de prueba puede servir como una forma de confirmación diagnóstica. Si se produce una reacción de Herxheimer (empeoramiento temporal de los síntomas existentes, estado gripal, fiebre), es probable que se trate de enfermedad de Lyme y refleje la muerte masiva de bacterias. Esta reacción puede no presentarse en todas las personas, ya que la capacidad de desintoxicación y la carga bacteriana son individuales. Otro indicador puede ser cómo te sientes con el tiempo y si los síntomas mejoran. El tratamiento de prueba también es una opción para pacientes con alta sospecha de infección que no pueden permitirse pruebas extensas.
- Si la enfermedad de Lyme está confirmada, pero el tratamiento prolongado no aporta mejoría, recomendamos hacer pruebas de coinfecciones.
Actualmente, no existe ninguna prueba que pueda confirmar o descartar la enfermedad de Lyme con una certeza del 100 %. Por eso, es igualmente importante evaluar los síntomas, la historia clínica y el cuadro clínico general del paciente. Las pruebas de laboratorio son solo una herramienta dentro del proceso diagnóstico y nunca deben ser el único criterio para tomar decisiones terapéuticas.
Fuentes:
(1) A Review of Lyme Infection Tests: Pass or Fail
(2) EliSpot and CD57+: Important Diagnostic Tests for Lyme Borreliosis
(3) Clinical diagnosis and laboratory testing for the major tick-borne infections
(4) iSpot
(5) Late and chronic Lyme disease
(7) Horowitz Lyme-MSIDS Questionnaire
(8) Principles of Laboratory Testing for Lyme Disease
(9) Understanding the Western Blot
(10) Diagnosis and Treatment of Lyme Borreliosis
(12) Lyme Disease: A Comprehensive Overview
(13) Buhner, Healing Lyme (2nd ed.)

